| AROMATERAPIA |
Un placer por descubrir
La historia de los aceites esenciales está salpicada de simbolismos sagrados, asociados a las flores y a los perfumes, de pociones mágicas capaces de proporcionar larga vida, de alquimistas, de mercaderes árabes de especias, de hábiles destiladores italianos, de antiquísimos y exóticos orígenes (India, Mesopotamia, China, Egipto.. ). Hoy, junto con otras disciplinas naturales, ha recuperado admiradores y entusiastas, bien por los beneficios que aporta, sobre todo a problemas estrechamente ligados a la vida moderna, o bien por el innegable placer que ofrece, estimulando uno de los sentidos menos gratificados: el olfato. Un quemador de aceite, liberando suavemente su esencia al calor de una pequeña vela puede hacer muchas cosas: purificar o eliminar malos olores del ambiente, limpiar el aire e incluso transformar la propia atmósfera de la casa, ambientándola con misteriosos perfumes de Oriente, o refrescantes aromas para combatir el calor estival, o bien relajantes efluvios que nos repondrán serenamente después de un duro día. Los olores estimulan, confortan, inducen al sueño, facilitan la concentración, relajan.. y al contar con las propiedades de las plantas también sirven para mejorar de forma natural pequeños problemas de salud. Podemos utilizarlos, además en masajes, baños o inhalaciones. Merece la pena que nos dejemos mimar por estos aliados que nos brindan auténticos momentos de lujo al alcance de todos. Todos estos beneficios corresponden, por supuesto, a aceites esenciales naturales, cuyo proceso de destilación es laborioso y complicado, aunque hoy en día se encuentran en muchos establecimientos. A los que no nos referimos es a las mal llamadas esencias de composición química, lo cual las hace poco recomendables. He aquí una pequeñísima muestra de las buenas propiedades de algunas esencias: ? AZAHAR: Purificadora, sedante, refuerza el sistema inmunológico, antidepresiva.
|
|
| Last Updated ( martes, 13 mayo 2008 ) |