¿Te sientes un poco bruja?. Potencia tus poderes ocultos y celebra los regalos que te ofrecen las

estaciones. El mundo que nos rodea está cargado de magia; descubrirla tras lo cotidiano es el reto de la “bruja” moderna, esa bruja tan ocupada que necesita organizarse con sus obligaciones diarias, para llevar una vida en armonía con las energías de la Naturaleza.
A continuación sugerimos un ritual muy sencillo que -al margen de la vocación mágica- ayuda a ordenar la mente y el espíritu, de cara al frío:
RITUAL CELTA DE SAMHAIN:En noviembre, halloween nos prepara para la magia. Además, los celtas celebraban la fiesta de Hécate, en honor a la bruja (como mujer intuitiva, como sacerdotisa) y los poderes del principio femenino. Descendemos a la oscuridad, de donde toda vida y toda idea procede. Elige un día de este mes para tu propio ritual de Samhain:
- Primero vístete de blanco para dar la bienvenida al frío y a la oscuridad creciente.
- Se despejan jardines y terrazas de trastos y malas hierbas.
- El hogar recibe su propia limpieza: los cristales de las ventanas deben brillar para atrapar la luz, se vuelven a colgar las cortinas recién lavadas.
- Se tira la vieja escoba y se usa una nueva para barrer hacia fuera la mala fortuna.
- Friega la entrada de tu casa para ahuyentar la mala suerte y aclara con agua y aceite esencial de ruda, romero, lavanda, cedro o salvia, para proteger a todos los habitantes de tu hogar.
- Ese día se honra a la triple diosa (la mujer doncella, la mujer madre y la mujer anciana) con manzanas. Manzana cruda, manzana asada y sidra caliente. Incluye alguno de esos ingredientes en tu comida, merienda o cena y saboréalos como si la misma diosa se los estuviera comiendo.
- Las diez de la noche es aproximadamente la hora de poder mágico para la luna de noviembre. A esa hora enciende un nuevo fuego para iluminar el camino de los días venideros (con una vela bastará).
Otro día, después del ritual, agradece las bendiciones preparando pequeños regalos para tus seres queridos. Los meses oscuros eran tiempos de mucha escasez para los celtas, así que hasta el menor regalo era valioso. Comparte tus tesoros. Ofrece cualquier detalle como símbolo de buena voluntad, paz, protección y amor, reforzando las relaciones que nos sostienen.
Saca la magia que hay en ti y disfruta de todas las estaciones, como de todas las edades de tu vida.