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La música es el lenguaje universal del sentimiento y la pasión. La audición musical convenientemente dosificada y adaptada a la propia naturaleza y a las circunstancias, produce siempre efectos beneficiosos y estados alterados de conciencia, asimismo ayuda a desechar conflictos psíquicos y estados depresivos.
La psicología admite que la música es capaz de provocar en el organismo del oyente fenómenos saludables como modificar la respiración, bajar el ritmo sanguíneo, y ayudar a la secreción glandular. Todo ello relacionado con la eliminación del stress. Una fácil receta para aplicar la musicoterapia como meditación: Tiempo : ½ hora Ingredientes: ? Un reproductor de cds. ? Un cd de música neutra (relajante, espiritual, lenta, instrumental..) ? Una habitación tranquila ? Un sofá, una cama, o bien un cojín en el suelo Preparación: Pon tu cd. Baja las luces o, si lo prefieres, túmbate en la oscuridad, preferiblemente con las piernas en alto, sobre una almohada. Cierra los ojos, no pienses en nada y escucha la música, fluyendo con ella como si fueras la música misma flotando por la habitación, siente cómo los distintos sonidos entran en ti, llenándote de paz y energía. Sugerencia: ¡Pruébalo después de volver de la jornada de trabajo! Lograrás una relajación equivalente a ¾ de hora de masaje. Algunos tipos de música recomendados: Música nueva era , tibetana, céltica, angélica, budista, arabe sufí, de harpa, hindú.. La mayoría de los sonidos que escuchamos a lo largo del día son estridentes o desagradables. Dale un respiro a tus oídos, tu mente te lo agradecerá.
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